Las Terapias Pasivas: ¿Qué nos revela la evidencia científica sobre su eficacia?

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Acupuntura, quiropraxia, ultrasonido, crioterapia. ¿Son útiles las terapias pasivas? ¿Son mejores que un placebo? Numerosos estudios se ocuparon de recabar evidencia sobre esta clase de tratamientos y arrojaron diversos resultados. 

En este artículo te vamos a mostrar un detallado resumen con la información obtenida, para cada una de las terapias.

Las modalidades de tratamiento pasivo abundan en la práctica kinésica cotidiana. Hay mucha variedad de métodos de tratamiento de terapia manual y de fisioterapia, cada uno con sus modalidades y dosificaciones. 

Sin embargo, es escasa la evidencia científica que puede constatar la efectividad de dichos tratamientos. Además, en la mayoría de los estudios que abordaron las terapias pasivas, la calidad de la evidencia encontrada es muy dudosa.

En dichos estudios se investigaron y se pusieron a prueba las diferentes terapias pasivas, observando diferentes patologías y zonas del cuerpo: cuello, hombro, rodilla, etc. Se utilizaron simulaciones y placebos, para luego, con los resultados obtenidos, poder evaluar las diferencias en cada una de las terapias. 

A continuación, una síntesis con toda la información relevante para cada modalidad de terapia.

Acupuntura

Un meta análisis (n=17922) estableció que la acupuntura es efectiva, pero los efectos de la misma son inconsistentes, dependientes del diseño del estudio y muy probablemente, el resultado de cierta inclinación o sesgo. 

En estudios sobre acupuntura y dolor, las condiciones simuladas mostraron efectos clínicos fuertes. Además no se encontraron diferencias entre las condiciones de acupuntura (real, simulada o mínima). 

La acupuntura tiene una respuesta placebo notable, que podría ser responsable de muchos de sus beneficios demostrados. Las condiciones simuladas podrían ser tan clínicamente relevantes como las condiciones reales. 

Una de las particularidades que comparten todas las formas de acupuntura es la imposibilidad de cegamiento en el diseño del trabajo científico.

En cuanto al dolor, la acupuntura parecería proveer de un alivio de dolor a corto plazo en las siguientes patologías: artrosis de rodilla, LBP crónico, fibromialgia, dolor musculoesquelético, dolor de cabeza. 

Varias revisiones sistemáticas sugirieron que la acupuntura posee efectividad, pero los resultados fueron inconsistentes; variaban dependiendo de la población y las recomendaciones eran conflictivas.

A pesar del número de sistemas, revisiones y guías basadas en la evidencia con alta calidad, la evidencia que demostró  efectividad es limitada, de baja calidad, con poder estadístico inadecuado y alto riesgo de sesgo.

La punción seca fue otro de los tratamientos evaluados.

Punción seca

Se estudiaron distintas patologías: ¿Qué nos dice la evidencia encontrada?

Tendinopatía: los estudios demostraron una heterogeneidad considerable en las técnicas usadas e inconsistencias sobre las terapias usadas. Aun así, se demostró su efectividad en los síntomas (Stoychev 2020).

Síndrome femoro patelar: evidencia baja a moderada sugiere un efecto positivo a corto plazo en el dolor y discapacidad, pero no en artrosis o cirugía (Rahou-El-Bachiri 2020).

Dolor lumbar: considerando los estudios con riesgo de sesgo “alto” o “desconocidos”, la evidencia actual no es robusta para dar una conclusión firme sobre la eficacia y seguridad (Han-Tong Hu 2018).

Dolor musculoesquelético: Evidencia (muy baja a moderada calidad) sugiere que es más efectiva para reducir este tipo de dolor (vs no tto, vs simulada, vs otros), (Gattie 2017).

Hombro: Existe evidencia de muy baja calidad para apoyar su uso en esta zona del cuerpo. Dos estudios informaron efectos adversos (Hall 2018).

Continuemos ahora con otra modalidad de tratamiento pasivo: las ventosas.

Ventosas

Esta terapia tiene mejor eficiencia clínica o el mismo resultado que el grupo control o simulación. Los efectos y mecanismos son controversiales. 

Limitaciones metodológicas: de aleatorización, cegamiento inadecuado, tamaño muestral, falta de reporte de eventos adversos, falta de seguimiento a largo plazo (Wang 2020).

No aumenta la circulación sanguínea muscular ni “libera” fascia o músculo (Lowe 2017).

Beneficios en el dolor, discapacidad, ROM (vs no tto). Riesgo de sesgo alto o desconocido. No se puede hacer una recomendación a favor o en contra para su uso en atletas (Bridgett 2018).

En estudios sobre LBP, los estudios mostraron una gran heterogeneidad y riesgo de sesgo, lo cual podría limitar la autenticidad de los hallazgos (Wang 2017).

Evidencia de baja calidad apoya su uso en el tratamiento y función física en artrosis de rodilla (Li 2017).

Kinesio Taping

La Kinesio Taping o vendaje neuromuscular fue otra de las terapias puestas a prueba. Veamos qué dijeron los estudios.

Dolor lumbar: mostró efectos superiores en el dolor, pero no en el dolor inmediato y en discapacidad (vs placebo). Los resultados fueron apoyados por evidencia de baja calidad (Ramirez-Velez 2019)

Evidencia moderada sugiere que aislada o combinada con terapia usual no es más efectiva. Existe evidencia insuficiente para sugerir que sea mejor que el placebo (Nelson 2016).

Tendinopatías: Evidencia limitada para apoyar el uso aislado en el corto plazo. 

Calidad metodológica mixta e insuficientes números de estudios clínicos (Ortega-Castillo 2020).

Existe una falta de evidencia convincente para apoyar el uso de la Kinesio Taping para aumentar las capacidades de rendimiento deportivo (Reneker 2018).

Artrosis de rodilla: mejora el dolor y función articular, pero evidencia limitada (Lu 2018).

Dolor anterior de hombro: resultados conflictivos y débiles con respecto a la efectividad (Sacacoglu 2018). 

Dolor femoropatelar: información inconclusa sobre si es más beneficiosa que nada (Campbell 2016).

Manipulación HVLA (Quiropraxia)

Esta terapia funcionaría a través de mecanismos neurofisiológicos de modulación del dolor (Giacalone 2020). Aun así, hay fallas metodológicas importantes en los estudios revisados (Gyer 2019).

El principal efecto es elevar el umbral de dolor a la palpación. Sus efectos son regionales y a distancia. Su influencia sobre la fuerza es controversial. Se desconocen sus efectos a largo plazo (Giacalone 2020).

Dolor lumbar agudo: no fue más efectivo que el placebo, la medicina estándar u otro tratamiento (Rubinstein 2012). 

Se asoció con mejoras modestas en dolor y función hasta 6 semanas posteriores, sin embargo la heterogeneidad en los resultados de los estudios fueron amplios (Paige 2017). 

Dolor lumbar crónico: no hubo mejoras a corto plazo clínicamente significativas en el dolor o función (vs terapia física, vs ejercicios, vs masajes, vs US) (Rubinstein 2011) 

Produce efectos similares a las terapias recomendadas (Rubinstein 2019).

Dolor mecánico de cuello: Aunque existen efectos en el dolor y discapacidad (Giacalone 2020), no se apoya el uso en dolor de cuello (Yao 2017).

Epicondilalgia: Se evidenciaron mejoras en el tratamiento de esta patología (Giacalone 2020).

Veamos ahora, qué nos dice la evidencia hallada sobre terapia manual.

Terapia manual

Dolor crónico de cuello: la terapia manual logra una reducción más rápida del dolor en relación a los ejercicios, pero estos redujeron la discapacidad más rápido (Bernal-Utrera 2020). 

Evidencia de baja-moderada calidad informa que varios tipos de manipulación y/o movilización mejoran el dolor y la función (vs otras intervenciones) (Coulter 2019). 

Combinada con ejercicios, no es más efectivo que usar ejercicios aislados evaluando las esferas del dolor, discapacidad y calidad de vida (Fredin 2017).

Dolor de hombro: la terapia manual torácica no es más efectiva que el placebo (Bizarri 2018). 

La terapia manual fue superior al placebo, y combinada con ejercicios, tuvo un efecto mayor a corto plazo (vs ejercicio aislado) (Steuri 2017). 

No existe beneficio clínico sobre el placebo u otros tratamientos (Khan 2017).

Liberación miofascial: la evidencia no es suficiente para garantizar este tratamiento en dolor musculoesquelético crónico (Laimi 2018).

Dolor de talón: si bien la terapia es efectiva, existe una preponderancia de estudios de baja calidad (Mischke 2017).

Siguiendo con el abordaje de la terapias pasivas: La re-educación postural, ¿es un tratamiento realmente efectivo? 

Reeducación postural

En la técnica de Mézières no existen ensayos clínicos aleatorizados (Paolucci 2019). En una revisión sistemática, fue superior con respecto al dolor y la discapacidad (vs no tratamiento). 

No se encontró ensayos vs placebo. El RPG no es superior a otros tratamientos. La calidad de la evidencia varía de baja a muy baja (Ferreira 2016).

Dolor lumbar crónico: la reeducación postural global fue superior a los fármacos en lo que respecta al dolor, discapacidad, calidad de vida y depresión (Lawand P 2015).  

Comparado con ejercicios no hubo diferencias en el dolor a corto plazo, pero sí al año. 

En discapacidad no hubo diferencias (Castagnoli 2015).

Magneto

En el caso de la Magnetoterapia, a los estudios se les puede criticar fuertemente los protocolos usados, con altas dosis de exposición. 

Este tratamiento alivia el dolor y mejora la función en varias enfermedades musculoesqueléticas. 

Usada aisladamente tiene beneficios, pero combinadas con otros métodos no ayudan (Paolucci 2020).

Artrosis de rodilla: comparado con el uso de placebo, hubo un efecto beneficioso en dolor, rigidez y función física a corto plazo (Yang 2020)

Fue beneficioso para mejorar la función física, pero sin ventajas para el dolor y rigidez (Chen 2019).

Dolor de hombro: existe evidencia moderada de no efecto (Pieters 2020) y otro autor agrega que no debería ser recomendado (Haik 2016).

Fracturas óseas: la evidencia (moderada calidad) sugiere que aumenta la tasa de curación y alivia dolor (Peng 2020).

Dolor lumbar: existe un alivio de la intensidad del dolor y mejora de la funcionalidad (Andrade 2016).

Ultrasonido

Rodilla: en la artrosis fue efectiva y segura (Wang 2020), y si bien fue superior al placebo en el dolor y función en condiciones leves/moderadas, tuvo efectos negativos en el cartílago (Zhong 2019). 

Otro investigador reportó efectividad en el dolor, función (vs placebo) (Zhao 2013). 

Tendinopatía patelar: no sumó efecto a un programa de excéntricos, limitaciones metodológicas (Thijs 2017). 

En otro ensayo, no se encontró beneficio comparado al placebo (Zwerver 2011).

Hombro: se encontraron muy pocos beneficios clínicos y la evidencia fue de baja a moderada (Surace 2020).

Fascitis plantar: se encontró efectiva y segura con un seguimiento a 2 años (Ibrahim 2017). 

Mejora en el dolor y función comparado al placebo (Gollwitzer 2015).

Tendinopatía del epicóndilo: no es más efectivo comparado al placebo en el dolor, función o fuerza (Capan 2016).

También llamada criocirugía, la evidencia encontrada en la investigación de la crioterapia arrojó diversos resultados.

Crioterapia

Lesión tisular de tobillo: 20 minutos de aplicación maximizan el control del dolor, movilidad articular y la satisfacción personal (Mutlu 2020). 

La aplicación intermitente podría llevar a resultados similares que la constante, a la sexta semana post evento. El grupo intermitente informó menor dolor a la actividad, la primera semana. Sin embargo, la efectividad verdadera no se sabe debido a que no se incluyó grupo placebo (Yu 2016).

Lesiones musculoesqueléticas: desde >10´de aplicación genera reducción parcial del edema y dolor (Kuo 2013). 

Aun así, existe evidencia insuficiente de que mejore los resultados clínicos (Collins 2008).

Reconstrucción del ligamento cruzado anterior: En sujetos con esta patología se vio una reducción en el dolor a las 48 horas post-operatorio, comparado con aquellos que no recibieron crioterapia. La evidencia limitada es insuficiente para generar conclusiones sobre otros resultados (Cabrera 2014).

Actualmente, el protocolo recomendado para las lesiones tisulares es PEACE y LOVE (Dubois 2020).

TENS

Para terminar, veamos que ocurrió con el tratamiento vía Tens (electroestimulación transcutánea).

Si bien no redujo la intensidad del dolor, comparado a la intervención con placebo, aumentó la acción muscular en un protocolo de ejercicio de una población sana (Menezes 2018). 

Podría atenuar el dolor producido por el ejercicio en una población sana y mejorar el rendimiento físico (Astokorki 2017).

Dolor lumbar crónico y dolor agudo crónico: existe evidencia insuficiente para sacar una conclusión precisa (Chipchase 2012).

Dolor mecánico del cuello: la terapia podría ser más efectiva que el placebo, aunque la calidad de la evidencia fue muy baja (Kroeling P 2009).

Se encontró bajo nivel de correspondencia entre las medidas de resultados y los beneficios percibidos por los usuarios (Gladwell 2020).Tratamientos, terapias simuladas, placebos. Este compendio nos mostró un detalle y resultados obtenidos en muchos estudios que se ocuparon de las terapias pasivas. Esperamos que haya sido de ayuda, para estar atentos, si es que se decide recurrir a alguno de estos tratamientos.

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