Sprints curvilíneos | PARTE 2

 TEMA:

En esta segunda parte de la nota sobre Sprints curvilíneos vamos a hacer foco en la evaluación,  para que tengan información clave a la hora de hacer sus pruebas.

Como ya hemos mencionado anteriormente, el sprint curvo se define como un sprint con cambio de dirección gradual y continuo. Esta es una habilidad en sí misma muy diferente a los sprints en línea recta que varios autores han documentado y recomendado, tanto para entrenar como para evaluar de forma específica. 

La mayoría de los deportes de conjunto se sustentan en la carrera a pie.
Esta carrera rara vez se produce en línea recta sino más bien en curvas que permiten la persecución o la evasión de un rival y, a su vez, resultan en gestos con una alta demanda mecánica y neuromuscular. Estas acciones son grandes determinantes del éxito en situaciones de duelo y por supuesto, claves en el rendimiento deportivo.

Evaluación


Un factor importantísimo que hay que considerar antes de evaluar el sprint curvo es la diferencia entre acelerar en una curva y esprintar en una curva. Aquí es donde es verdaderamente importante la velocidad de entrada en la curva.

Al acelerar en una curva, se puede hacer desde un inicio estático o dinámico. Al iniciar con una velocidad de 0 (o muy baja) se requiere un ángulo de torso más bajo a medida que se acelera. En esta variación, la persona atleta intenta aumentar la velocidad a medida que avanza por la curva.

Lo contrario de esto sería entrar a la curva con una velocidad más alta y tratar de mantener la mayor velocidad posible a lo largo de la misma.

Este tipo de acciones tienen una demanda mecánica y metabólica marcadamente superior, que aumenta en proporción a la velocidad con la que se entra a la curva.

Partida estática

Lo más importante en el caso de evaluar un sprint curvo es definir el radio de la curva. Es fundamental recordar que a medida que el radio aumenta, la velocidad es mayor y las demandas mecánicas cambian.

Si bien no existe una gran cantidad de protocolos de evaluación para los sprints curvos, esto puede ser una gran oportunidad para desarrollar los que consideres más relevantes en el contexto en el que te estés desarrollando como entrenador.

Una alternativa interesante realizada en jugadores de fútbol, fue propuesta por el grupo de Loturco y Requena. El gran valor que tiene su procedimiento es la facilidad de implementación ya que utiliza la medialuna del área como curva.Otra cuestión a considerar, al igual que en los sprints lineales, es ser extremadamente consistente en el protocolo, a esto me refiero con que controles minuciosamente la posición de partida, de llegada, el uso o no de tapones, la colocación de equipamiento y la de los jugadores, etc.

Configuración del test propuesto en fútbol por Loturco y Requena.

Otra opción muy interesante es extender la curva al círculo central. Sabemos que los atletas generalmente alcanzan su velocidad máxima temprano y que esto se debe a que es difícil acelerar en una curva corta. Una buena idea sería agregar una longitud de carrera de 5 a 15 metros como una excelente manera de generar una mayor velocidad a través de la circunferencia del círculo central del campo.

Partida lanzada

Cómo hemos discutido anteriormente, una de las acciones más mecánica y metabólicamente demandantes que existe es entrar en una curva con una gran velocidad.

Este tipo de acción, si bien está muy relacionada con la capacidad de acelerar en una curva, es una habilidad específica. Por lo cual es importante destacar que puede ser conveniente evaluarla de forma diferenciada.

Para este tipo de test, otro factor clave es considerar la distancia lanzada previa a la curva. Recordemos, a mayor distancia, mayor velocidad (en distancias razonables de deportes en conjunto). Es por eso que tiene lógica utilizar entre 10 y 20 mts. antes de entrar en la curva. Recomendamos, siempre, explorar este tipo de opciones para ajustarse a los contextos individuales.

La investigación sobre sprints en curvas seguramente se ampliará y mejorará el proceso de evaluación con el pasar de los años, pero no esperes a que alguien invente una prueba: diseñá la tuya propia.

  • Cálculos y variables

Actualmente, no tenemos un gran coeficiente, proporción o métrica de elección con velocidades de carrera curvas, pero sabemos que cuanto más rápido mejor, en promedio.

Se me ocurren innumerables ideas de pruebas, análisis y propuestas pero como para simplificar les dejo sólo algunas.

  • Lineal vs. curvo

Un ratio simple y muy útil para clasificar atletas es simplemente comparar su mejor registro de un sprint lineal vs. su mejor registro de sprint curvo (en general en el lado dominante). Esto permite determinar qué atletas tienen problemas para correr en curva y quienes no y detectar déficits que servirán para individualizar el trabajo según cada necesidad.

  • Lado dominante vs. no dominante

Si bien detesto las acciones basadas en “asimetrías”, en este caso en particular, comparar ambos perfiles puede tener cierta utilidad.

Detectar diferencias entre el mejor sprint del lado dominante vs. el mejor del lado no dominante puede ser un indicador de potenciales problemas. No me malinterpretes, no estoy diciendo que algún número arbitrario de % de asimetría (en general 10% aprox.) será un gran predictor de lesiones, eso no sería cierto. Lo que estoy diciendo es que puede servirnos como indicador de que hay que explorar en profundidad cuestiones cinéticas y cinemáticas asociadas.

En este punto en cuestión te sugiero utilizar tu ojo más entrenado porque visualmente pueden aparecer movimientos que nos llamen la atención por fuera del test y también vale la pena explorarlos.

  • Distancia óptima

No todos los atletas obtendrán su mejor registro bajo las mismas condiciones.

Una propuesta práctica que puede llegar a ser muy útil es diseñar una prueba de velocidad incremental donde se agreguen 2-5 metros de aceleración hasta que la velocidad alcance su punto máximo, a la misma velocidad que la repetición anterior.

La mayoría de las veces, un atleta y un entrenador sabrán intuitivamente cuánto pueden manejar la fuerza centrípeta en las curvas y es probable que simplemente por repetición y aprendizaje motor sea más que suficiente.

  • Estática vs. dinámica

Esta opción es mi preferida, básicamente estamos comparando la velocidad de una curva desde posición estática a una en posición dinámica.
Ya sé que no son cualidades muy similares, pero intuyo que podemos encontrar información valiosa…

Un factor clave a considerar es eliminar del registro del tiempo, entre la partida y la entrada en la curva y en el sprint curvo con partida lanzada. Esto se logra copiando el set-up de la partida estática y posicionando las fotocélulas en el mismo lugar, pero iniciando la partida lanzada con los metros en cuestión.

  • Porcentaje de pérdida según radio

Este abordaje quizás tiene más sentido en corredores de track & field, aunque no descarto su utilidad en deportes de conjunto.

Básicamente, la idea es similar a un test de RSA donde realizamos diferentes sprints con diferentes radios viendo el porcentaje de pérdida de velocidad a medida que el radio se achica. 

Asumiendo que esto último siempre sucederá, aunque yo no estaría del todo seguro, podremos encontrar sujetos más eficientes en radios chicos y otros en radio grandes e incluso sujetos con menores pérdidas de velocidad que otros.

Bueno, eso es todo por hoy…

Esperamos que les haya gustado nuestro artículo de Sprints curvilíneos y que puedan aplicar todas estas pruebas para mejorar la performance de sus deportistas. Y acordate no esperes a que alguien invente la prueba que necesita tu cliente, diseñala vos mismo.

Si te interesa saber más sobre este y otros temas para potenciar el rendimiento de tus clientes, suscribite a nuestra comunidad y accedé al mejor contenido sobre entrenamiento profesional.

¿Qué esperás?

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