¿Afecta la hora del día al rendimiento deportivo?
El rendimiento no es constante: cambia a lo largo del día influenciado por nuestros ritmos circadianos, esos relojes biológicos que regulan funciones como la temperatura corporal, la fuerza, la coordinación y el estado de alerta. Factores como la luz, la alimentación, la actividad física y el cronotipo (ser más “búho” o más “alondra”) determinan cuándo estamos en nuestro mejor momento.
En este artículo exploramos cómo estos ciclos impactan la fuerza, la potencia y la resistencia; qué dice la ciencia sobre la hora óptima para entrenar y competir; y qué estrategias prácticas podés aplicar para adaptar tu preparación y optimizar tu rendimiento.
