¿Afecta la hora del día al rendimiento deportivo?
El rendimiento no es constante: cambia a lo largo del día influenciado por nuestros ritmos circadianos, esos relojes biológicos que regulan funciones como la temperatura corporal, la fuerza, la coordinación y el estado de alerta. Factores como la luz, la alimentación, la actividad física y el cronotipo (ser más “búho” o más “alondra”) determinan cuándo estamos en nuestro mejor momento.
En este artículo exploramos cómo estos ciclos impactan la fuerza, la potencia y la resistencia; qué dice la ciencia sobre la hora óptima para entrenar y competir; y qué estrategias prácticas podés aplicar para adaptar tu preparación y optimizar tu rendimiento.
Ciclo circadiano: el reloj biológico que guía tu salud
Nuestros ritmos circadianos regulan desde la temperatura corporal y la secreción hormonal, hasta el metabolismo y la función inmunológica. Cuando este reloj interno se sincroniza con los ciclos naturales de luz y oscuridad, disfrutamos de un sueño reparador, energía estable y menor riesgo de enfermedades crónicas.
Sin embargo, la exposición constante a luz artificial —especialmente la azul de pantallas y lámparas— altera la producción de melatonina, retrasa el descanso y aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, metabólicos, cognitivos y emocionales.
En esta nota exploramos cómo la luz, la dieta, el ejercicio y los hábitos diarios influyen en tu reloj biológico, y qué estrategias concretas podés aplicar para protegerlo y optimizar tu rendimiento y bienestar.

