Tras una reconstrucción de LCA, las asimetrías en fuerza y potencia pueden persistir más de 9 meses, incluso en atletas profesionales. El análisis del CMJ muestra que la extremidad sana asume mayor carga e impulso, evidenciando estrategias compensatorias que aumentan el riesgo de re-lesión. Estos déficits, presentes en variables como impulso concéntrico y fuerza excéntrica, destacan la importancia de evaluar y abordar las asimetrías desde el inicio de la rehabilitación, integrando cargas progresivas, fortalecimiento excéntrico y control del aterrizaje. Usar referencias normativas permite guiar el proceso y definir con mayor precisión el retorno seguro al deporte.
Síndrome femoropatellar: anatomía y biomecánica de la rodilla
El síndrome femororrotuliano (SFP) es una de las causas más frecuentes de dolor anterior de rodilla en personas activas, especialmente en deportes que implican correr, saltar, subir o bajar escaleras, y realizar sentadillas.
La cadera, como punto de conexión proximal de la extremidad inferior con el tronco, juega un rol determinante en la mecánica de la rodilla. Déficits de fuerza en abductores y rotadores externos pueden favorecer patrones como el valgo dinámico, que incrementa la tensión sobre estructuras como el ligamento cruzado anterior, el ligamento colateral medial y la articulación patelofemoral.
La orientación de pelvis y tronco influye directamente en el vector de fuerza de reacción del suelo, modificando las cargas en varo o valgo, así como la demanda sobre extensores de cadera y rodilla. Comprender estos mecanismos es esencial para el diagnóstico, la prevención y la readaptación del SFP, y subraya la importancia de evaluar y entrenar no solo la rodilla, sino toda la cadena cinética de la extremidad inferior.
El síndrome femororrotuliano (SFP) es una de las causas más frecuentes de dolor anterior de rodilla, especialmente en personas activas que corren, saltan o realizan sentadillas.
La cadera, como punto clave de la cadena cinética, influye directamente en la mecánica de la rodilla. Déficits de fuerza en abductores y rotadores externos pueden favorecer el valgo dinámico, aumentando la tensión sobre ligamentos y la articulación patelofemoral.
La orientación de pelvis y tronco también modifica la dirección y magnitud de las fuerzas que actúan sobre la rodilla, afectando su función y salud a largo plazo. Comprender estos mecanismos es esencial para prevenir, diagnosticar y readaptar el SFP de manera efectiva.


