Entre el 60% y el 90% de las hernias discales lumbares pueden resolverse con tratamiento conservador, e incluso reducirse o reabsorberse de forma espontánea en meses. La probabilidad de regresión varía según el tipo de hernia: los discos secuestrados presentan la mayor tasa de reabsorción, seguidos de los extruidos y protruidos. Aunque este fenómeno no siempre se traduce en la desaparición del dolor, su comprensión ayuda a planificar abordajes terapéuticos más precisos y a transmitir un mensaje optimista a los pacientes.
