¿Cómo lidiar con el perfeccionismo? Estudios y claves para mejorar el desarrollo profesional

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El perfeccionismo se define como “la negativa a aceptar cualquier estándar que no sea perfecto”.

Los entrenadores buscan mejorar día a día, pero a veces los traiciona un excesivo perfeccionismo que se torna improductivo.

Investigadores y psicólogos han estudiado de cerca el perfeccionismo: sus ventajas y desventajas, sus beneficios, sus pros y sus contras.

Con el foco puesto en mejorar el desarrollo profesional y basados en las investigaciones, en esta nota vamos a desglosar varios aspectos del perfeccionismo, y luego mostraremos algunas claves para poder utilizar los recursos propios de la manera más eficiente.

El perfeccionismo en tu negocio

La atención al detalle, la preparación y la organización son claves legítimas para dirigir un negocio de entrenador exitoso. Los entrenadores saben esto, ya sea que estén iniciando un emprendimiento o simplemente lanzando una oferta dentro de ese negocio.

Quieren que todo salga bien: el logotipo perfecto, el sitio web perfecto, el programa de entrenamiento perfecto, pero: ¿eso realmente importa? ¿O tu perfeccionismo está frenando tu negocio?

Es posible que no se den cuenta o que lo olviden de manera inconveniente: cada uno de estos procesos tiene un punto de rendimiento decreciente: más ajustes no necesariamente darán más frutos.

Obviamente, la intención es buena: querer dar lo mejor de uno. Pero el resultado frecuente suele ser una preocupación excesiva, tener miedo al fracaso y malgastar el tiempo.

También, muchos sienten que su perfeccionismo es una superpotencia: les ayuda a hiperconcentrarse, a persistir ante la fatiga y la frustración.

Investigadores y psicólogos han estudiado de cerca el tema y mencionan diferentes tipos de perfeccionismo:

  • Algunos tipos de perfeccionismo pueden ser útiles y productivos, apoyando el crecimiento y el bienestar.
  • Otros conducen a dudar de uno mismo, proporcionan baja autoestima, deterioro del rendimiento e incluso depresión.

El perfeccionismo bajo la lupa de la ciencia y la psicología

En palabras de Joachim Stoeber (profesor de psicología e investigador de la Universidad de Kent), “la investigación muestra una mezcla de beneficios y desventajas, es el clásico arma de doble filo” 

Un estudio de 2015 concluyó (como era de esperar) que el perfeccionismo tiende a ser una fortaleza en el atletismo, donde la perseverancia y el compromiso con la perfección pueden llevar al éxito.

Por otro lado, se ha encontrado que los perfeccionistas experimentan síntomas de depresión que incluyen baja autoestima, alta autocrítica, culpa e inutilidad.

Los entrenadores pueden extraer lecciones de esta investigación sobre atletas, ya que al igual que los atletas competitivos, suelen pensar y comportarse de manera disciplinada y centrada en los logros.

Además, la investigación revela cómo aprovechar al máximo las tendencias perfeccionistas, mientras minimiza los inconvenientes. Según afirma Stoeber, los perfeccionistas tienden a usar ciertas estrategias de afrontamiento cuando se enfrentan al fracaso.

El lado luminoso del perfeccionismo

En otra investigación del año 2006, el propio Stoeber y Kathleen Otto (psicóloga de la Universidad Philipps, de Marburg en Alemania), utilizaron el término “esfuerzos perfeccionistas” para describir aspectos saludables del perfeccionismo.

Esta forma positiva de perfeccionismo impulsa al individuo a trabajar duro, desempeñarse bien y esforzarse, y la investigación ha respaldado estos beneficios.

Otro estudio del año 2016 reveló que los atletas que describieron los esfuerzos perfeccionistas tenían altos estándares personales, eran muy organizados y sentían que ambas cualidades eran útiles para lograr el éxito y sentirse orgullosos y realizados.

¿Por qué “luchar” por la perfección es algo bueno? Porque el individuo está enfocado en el presente, apuntando a un resultado ideal. No se preocupan por los fracasos pasados ​​o el resultado final, solo están concentrados en la tarea que tienen por delante.

Para los entrenadores, los esfuerzos perfeccionistas podrían incluir un diseño de programa organizado y reflexivo, planificación anticipada de boletines y publicaciones de Instagram para promover su negocio de entrenamiento personal, o simplemente un buen cuidado personal mientras se prepara para un día de sesiones presentes, enfocadas y enérgicas con los clientes.

El lado oscuro del perfeccionismo

Stoeber y Otto se refirieron a “preocupaciones perfeccionistas”, para hablar de los aspectos negativos del perfeccionismo. Estos rasgos pueden incluir:

  • Una intensa necesidad de evitar el fracaso.
  • Incapacidad para sentirse satisfecho con los logros.
  • Vivir constantemente en las imperfecciones del pasado.

Este último aspecto está relacionado con una variedad de problemas de salud mental, incluida la depresión, según halló un estudio de 2006.

Este enfoque en las malas experiencias hace que sea difícil deshacerse de las experiencias menos que perfectas. Y conduce a un círculo vicioso: el miedo al fracaso aumenta las posibilidades de cometer un error.

En otro ensayo del año 2011, Stoeber y Dirk P. Janssen observaron: “El perfeccionismo negativo está estrechamente relacionado con la baja autoestima y los sentimientos de vergüenza, y conduce a la auto-culpa y menor aceptación”

Esta duda de uno mismo lleva a pensar demasiado y al miedo a decepcionar a los demás, todo lo cual se vuelve debilitante.

Basados en la información encontrada en las investigaciones mencionadas, aquí van algunas claves para convertirse en un perfeccionista positivo.

Cómo lidiar con el perfeccionismo como entrenador personal: 8 hábitos positivos

1. Reconocer las limitaciones

Encontrá el placer en esforzarte por la excelencia, pero aceptá las limitaciones.

Armate un check list para cada día laboral. Puede ser tan breve como dos minutos, pero reservá un tiempo específico para una sesión de dos partes:

  • Observá y apreciá al menos una cosa que hayas hecho bien. Podría ser tu esfuerzo, tu enfoque o algún resultado específico.
  • Intentá reconocer una limitación o circunstancia que podría estar en el camino, pero que es inevitable: que un cliente cancele en el último minuto, una baja asistencia debido a una tormenta de nieve o alguna otra contingencia externa que no depende de vos.

2. Tomárselo con humor

Utilizá un reencuadre positivo, la aceptación y el humor para “medicar” la tendencia a pensar negativamente. Encontrá algo positivo o algo de humor para cuando te sientas “caído”.

Si un cliente no entrenó, por ejemplo, podrías decirte a vos mismo: “Genial, puedo usar esa hora para hacer algo que me gusta o para descansar, incluso para una siesta o para mirar televisión” 

3. Desarrollar una rutina de rendimiento.

Pensá como un atleta que se prepara para competir. Creá una rutina de precompetición que prepare tu cuerpo y tu mente para un desempeño óptimo como entrenador.

4. Calmar el diálogo interno

Hay que buscar distraerse de uno mismo de ese constante diálogo interno.   

Es difícil para algunos apagar la autocrítica que alimenta el perfeccionismo negativo. Las investigaciones demuestran que el ruido externo puede ahogarlo.

La meditación, la visualización o escuchar música motivadora pueden prepararte para interacciones activas y comprometidas con tus clientes.

Cuando te des cuenta de que te estás criticando a vos mismo, tomá una acción intencional: esto puede ser hablar por teléfono con un amigo o con un cliente en la sesión, o poner el mejor podcast de un entrenador personal o escuchar una lista de reproducción energizante. O probá un poco de música binaural; se cree que los ritmos calmantes alivian la ansiedad y pueden ayudar a algunos a desconectar de la autocrítica.


5. Relajarse y ensayar.

Tus valoraciones personales negativas pueden aumentar tu respuesta al estrés y generar expectativas poco realistas. Esto puede obstaculizar tu desempeño como entrenador.

Por lo tanto, practicá una habilidad que provoque una respuesta de relajación, como la respiración profunda o la meditación, o ensayá mentalmente una experiencia o una actuación (como entrenador) que vaya bien.

Esto podría ser tan simple como una respiración rítmica. Inhalá a la cuenta de tres, por ejemplo, y exhalá a la cuenta de seis.

Otra variación es agregar frases similares a un mantra: Inhalá mientras pensás una frase corta como “Estoy tranquilo” y exhalá pensando “Estoy tranquilo, por dentro y por fuera”. La exhalación más larga puede ayudar a producir una respuesta de relajación.

6. Ponerse objetivos flexibles

El establecimiento de metas es fundamental para el éxito, pero si tus metas son demasiado altas o demasiado rígidas, pueden llevarte al fracaso.

Tomate un momento para preguntarte si un objetivo es ajustable. ¿No podés decidirlo? Preguntale a un colega lo que piensa.

Cuando incluís contingencias y planes de respaldo, aumentás las posibilidades de que te sientas capaz y tengas éxito.

Digamos que tu objetivo era conseguir diez nuevos clientes en un mes, pero sólo tenés tres después de dos semanas. Detenete, pensá el porqué, y considerá ajustar tus expectativas.

Tal vez es primavera, así que nadie quiere estar dentro de un gimnasio. Decite a vos mismo: “Vamos a ajustar a un objetivo de cinco, y quizás después pueda conseguir algunos más”.

7. Aceptar los errores

Las cosas pasan, eso ya lo sabés, y como entrenador, sabés que la perfección es imposible. Cuando algo sale mal, recordá que los errores son parte del proceso. No significan que vos seas “malo” o un “fracasado.”

Convertí el error en parte del proceso. Si un cliente abandona, por ejemplo, pedí comentarios y fijate si podés ajustar tus servicios en consecuencia.

Podés aprender de los errores, para hacerlo mejor la próxima vez.

8. Balancear la autocrítica

¿Algunas veces te decís cosas a vos mismo que nunca le dirías a otra persona? Si es así, intentá ser más justo y objetivo con vos mismo.

El primer paso es tomar nota cuando un pensamiento negativo aparece: “¡Nunca voy a construir suficiente clientela para tener éxito!” Eso es negativo e inútil.

Tan pronto como te oigas a vos mismo pensando eso, practicá pensando: “Eso no es verdad porque …” y luego completá la frase.

Tal vez sea: “Eso no es cierto, porque estoy construyendo una clientela y mis clientes son felices conmigo” O, “Sólo estuve construyendo un negocio por un año, y me estoy acercando a mi meta.”

La mayoría de esos consejos son comportamientos proactivos e intencionales. 

Además, el perfeccionismo conlleva algunas cosas que hay que tratar de evitar.

3 trampas perfeccionistas a evitar:

1. No te concentres demasiado en proyectos que son menores y no son un buen uso del tiempo. 


Concentrate en los que mueven las agujas. En lugar de caer en la madriguera de tu sitio web o redes sociales, redirigí esa energía a cosas que marcarán la diferencia, como el seguimiento de los potenciales clientes.

2. No caigas en parálisis por análisis.

Obsesionarse con los colores del logotipo, qué software de entrenamiento personal es mejor. Analizar demasiado pequeños detalles puede ser improductivo. Si las cosas pequeñas se interponen en el camino de pasar el tiempo en las cosas importantes, date cuenta y pasá a lo que realmente importa.

Esta decisión se puede practicar, como cualquier otra cosa. Por ejemplo, mantener un horario, y limitar el tiempo dedicado a los detalles, una hora por semana.

O si un problema surge inesperadamente, antes de abordarlo, ponete un límite de tiempo. Incluso podés configurar un temporizador, y cuando se acabe el tiempo, seguir adelante.

3. No te concentres en acumular certificaciones.

La educación continua es importante, pero gastar demasiado tiempo en eso a expensas de entrenar clientes, puede agotar tu energía y obstaculizar tus esfuerzos para construir la sustentabilidad.

Como hemos visto, el perfeccionismo tiene diversas aristas: su lado luminoso y positivo, su lado oscuro y negativo, sus ventajas y desventajas, sus hábitos favorables y sus trampas. 

Con toda la información recogida de las investigaciones, estamos en condiciones de actuar con inteligencia, seguridad y confianza, para poder aplicar lo aprendido en el entrenamiento.

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